Felicidad

Felicidad.

Editorial:
KAIROS
Año de edición:
Materia
Mente, cuerpo y espiritu: meditacion y visualizaci
ISBN:
978-84-9988-314-4
Páginas:
232
Colección:
SABIDURIA PERENNE
14,00 €
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Introducción
La plena consciencia [o mindfulness, o la atención plena, como,
en ocasiones, se la denomina] es la energía que te ayuda a estar
despierto y ser consciente del momento presente. Es una
práctica que te permite conectar profundamente, instante tras
instante, con la vida. Y no es necesario que te desplaces, para
ello, a un lugar diferente. Puedes practicar la plena consciencia
en tu habitación o cuando vas de un lado a otro. Se trata de que
hagas lo mismo de siempre (como caminar, sentarte, trabajar,
comer o hablar), pero consciente de lo que estás haciendo.
Si, mientras contemplas una hermosa puesta de sol con un
grupo de personas, por ejemplo, te dejas atrapar por tus proyectos
y preocupaciones, acabarás perdiéndote en el pasado o
en el futuro y no disfrutarás, como los demás, del presente, y
se te escaparán la puesta del sol y la riqueza de la experiencia.
Supongamos ahora que, en su lugar, asumes un enfoque
diferente. ¿Por qué, cuando tu mente divague, no diriges la
atención a la inspiración y la espiración? La práctica de la respiración
profunda te trae de nuevo al presente. Cuando tu cuer
po y tu mente se unifican, puedes volver al presente para ver,
contemplar y disfrutar de la escena que ante ti se despliega. Así
es como, "volviendo al hogar" de tu respiración, recuperas el
milagro de la puesta de sol.
Habitualmente estamos tan ocupados que nos olvidamos de
quiénes somos y lo que estamos haciendo. Conozco a mucha
gente que afirma olvidarse incluso de respirar. Nos acostumbramos
a no mirar siquiera a las personas que amamos, de modo
que solo las echamos de menos cuando ya se han ido. Y poco
importa que no tengamos nada que hacer porque, al habernos
desconectado de lo que sucede en nuestro interior, nos aprestamos
a encender la televisión o llamar por teléfonoà como
si fuese posible escapar de uno mismo.
La conciencia de la respiración es la esencia de la plena
consciencia, que, según el Buda, es la fuente de la felicidad y
de la alegría. Pero por más que todos llevemos, en lo más profundo,
la semilla de plena consciencia, nos hemos olvidado de
regarla. Si aprendemos, no obstante, a tomar refugio en nuestra
respiración o en nuestro caminar, volveremos a establecer
contacto con esas semillas, volveremos a regarlas y a asistir,
para nuestro disfrute, a su crecimiento. En lugar de contentarnos
entonces con una noción abstracta de Dios, el Buda o
Alá, descubrimos la posibilidad de conectar con Dios a cada
respiración y a cada paso.
Pero esta práctica, por más accesible y sencilla que parezca,
requiere cierto entrenamiento. Y, para ello, la práctica de detenerse
resulta esencial. ¿Y cómo hacemos para detenernos? Lo
hacemos a través de la inspiración, la espiración y el paso. Y
nuestras prácticas fundamentales para ello son la respiración
atenta y el paseo atento. Cuando las domines, podrás ejercitar la
comida atenta, la bebida atenta, la cocina atenta, la conducción
atenta, etcétera, etcétera, etcéteraà, que te permitirán estar, en
todo momento, aquí y ahora.
La práctica de plena consciencia (smriti, en sánscrito) conduce
a la concentración (samadhi) que, a su debido tiempo,
desemboca en la comprensión (prajña). Y la comprensión
proporcionada por la meditación de la atención plena puede
liberarnos del miedo, la ansiedad y la ira y permitirnos ser plenamente
felices. Esto es algo que podemos practicar apelando
a algo tan sencillo como una flor. Basta con sostener una flor
en la mano y ser consciente de ella. La inspiración y la espiración
te ayudan a mantener la conciencia. En lugar de dejarte
desbordar por los pensamientos, sigue disfrutando de la belleza
de la flor. Entonces es cuando la concentración se convierte en
una fuente de alegría.
Si quieres disfrutar plenamente de los regalos que la vida te
depara, debes ejercitar la plena consciencia instante tras instante,
independientemente de que estés cepillándote los dientes,
preparando el desayuno o dirigiéndote al trabajo en coche. Cada
paso y cada respiración pueden convertirse, de ese modo, en
una ocasión para abrir la puerta que conduce a la felicidad y la
alegría. La vida está tan cargada de sufrimiento que, si careces
de la suficiente felicidad acumulada, no podrás enfrentarte a la
desesperación. Practica con una actitud amable y relajada, con
una mente abierta y con un corazón receptivo. Practica con la
intención de entender, sin dejarte engañar por las formas ni por
las apariencias. La plena consciencia puede conservar tu alegría
interior y ayudarte a superar los retos que la vida te depare. Y
el mindfulness o la plena consciencia puede ayudarte también
a establecer, en tu interior, los cimientos de la libertad, la paz
y el amor.

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